Comprar verduras a un productor en un mercado, recoger una cesta encargada en línea a agricultores locales, suscribirse a una AMAP... Estas prácticas, cada vez más comunes, se basan todas en un mismo principio: el circuito corto.
A menudo asociado a lo «local» o a la «venta directa», el circuito corto es, sin embargo, un concepto preciso y a veces mal entendido. Entonces, ¿qué es exactamente un circuito corto y qué formas puede adoptar?
¿Qué es un circuito corto?
Un circuito corto es un modo de comercialización de productos agrícolas en el que No existe ningún intermediario o, como máximo, uno solo entre el productor y el consumidor..
Este término designa, por lo tanto, una cadena de distribución acortada, donde el producto pasa directamente del campo al plato o casi.
Concretamente, comprar tomates a un hortelano en el mercado es un circuito corto. Pedir una cesta de verduras a través de una plataforma que une directamente a productores y consumidores, es también un circuito corto.
Se trata de la venta directa del productor al consumidor o a un minorista (tienda, restaurante, catering), pero sin pasar por una transformación significativa o una elaboración compleja.
En Francia, la definición de referencia la estableció el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Pesca en el marco del plan de apoyo a los circuitos cortos lanzado en 2009.
Según esta definición, un circuito corto es « un modo de comercialización de productos agrícolas que se ejerce bien sea por venta directa del productor al consumidor, bien sea por venta indirecta, a condición de que solo haya un intermediario ».
Esta definición se basa en un criterio único: el número de intermediarios comerciales, que no debe exceder uno.
Lo que la definición oficial no implica
Dos confusiones merecen ser aclaradas:
- Circuito judicial ≠ producto local.
La definición administrativa no tiene en cuenta la distancia geográfica. Así, las naranjas cultivadas en España, importadas por un solo intermediario y vendidas a un consumidor francés pueden considerarse un circuito corto en sentido estricto.
Por lo tanto, el circuito corto no implica necesariamente proximidad geográfica, aunque en la práctica ambas nociones a menudo están asociadas.
- Circuito judicial ≠ venta directa.
La venta directa supone cero intermediarios entre el productor y el consumidor. El circuito corto, en cambio, permite hasta un intermediario. Toda venta directa es un circuito corto, pero todo circuito corto no es una venta directa..
Un carnicero artesanal que compra su carne a un ganadero local y la vende al consumidor opera en circuito corto, sin que sea venta directa.
¿Cómo funciona un circuito corto?
El principio de un circuito corto es sencillo: reducir al mínimo el número de pasos entre quien produce y quien consume. Para entender su funcionamiento, hay que identificar los tres actores posibles de este esquema.
Los actores de un circuito corto
El productor está en el punto de partida de la cadena. Puede ser un agricultor, un ganadero, un viticultor, un apicultor o un artesano transformador (panadero de granja, quesero, etc.). Él es quien cultiva, cosecha o fabrica el producto puesto a la venta.
El consumidor est al final de la cadena. Es el cliente final, quien compra el producto para consumirlo. En circuito corto, está en contacto directo o casi directo con el productor, lo que le permite conocer mejor el origen de lo que come.
El intermediario eventual es el eslabón opcional que puede insertarse entre ambos. Su papel es facilitar el contacto, la logística o la venta, sin constituir por ello una pantalla opaca entre productor y consumidor.
El papel del intermediario único
Cuando existe, el intermediario en circuito corto cumple una función de relevo: puede almacenar, distribuir, colocar en los estantes o asegurar la logística de entrega. Este es el caso de una tienda de productores, una tienda de comestibles local independiente, un restaurador que se abastece de criadores de su región, o incluso una plataforma digital que facilita el pedido en línea como Regioneo.
En una cadena de suministro larga clásica, el producto puede pasar por un mayorista, una central de compras, un logista y luego un distribuidor antes de llegar al estante, cuatro o cinco intermediarios en los que cada uno se lleva un margen. En una cadena de suministro corta, la cadena se reduce al mínimo, lo que permite al productor conservar una mayor parte del precio final.
¿Qué formas puede adoptar un circuito corto?

Fuente: Agreste – Censo Agrícola 2020
El circuito corto no es un modelo único. Abarca realidades muy diversas, que se pueden clasificar en dos grandes categorías.
La venta directa (sin intermediarios)
Es la forma más intuitiva del circuito corto. El productor vende sus productos directamente al consumidor final, sin ningún intermediario comercial.
La venta en la granja es la modalidad más antigua: el consumidor se desplaza a la explotación para comprar directamente al productor. Esto puede adoptar la forma de un punto de venta en la granja, un sistema de recogida libre («recogida en la granja») o visitas organizadas con venta in situ.
Los mercados al aire libre En Francia, se registran aproximadamente 8.000 mercados repartidos en 6.000 municipios. El productor monta su puesto allí e intercambia directamente con los compradores. La dimensión relacional es fuerte: los habituales conocen a su hortelano, a su quesero, a su apicultor.
AMAP (Asociaciones para el Mantenimiento de una Agricultura Campesina) se basan en un compromiso recíproco: un grupo de consumidores se suscribe de antemano para recibir una cesta semanal de productos, garantizando así unos ingresos estables al productor. Este sistema, surgido en Francia a principios de la década de 2000, ha desempeñado un papel importante en la renovación de los circuitos cortos.
Máquinas expendedoras en la granja, las ventas directas del agricultor y la venta en línea directa desde el sitio del productor completan este panorama.
La venta con un intermediario
Cuando un solo actor se interpone entre el productor y el consumidor, seguimos en circuito corto, beneficiándonos a la vez de una logística más estructurada.
Tiendas de productores Son puntos de venta colectivos en los que varios agricultores se agrupan para comercializar conjuntamente sus productos. El Código Rural regula estas estructuras: los productos procedentes de las explotaciones miembros deben representar al menos el 70 % de la facturación de la tienda. Estas tiendas funcionan como un único intermediario compartido.
Las tiendas de comestibles locales y los artesanos-comerciantes (carniceros, queseros, bodegueros, etc.) juegan un papel en la selección y promoción de los productos de su territorio. Un carnicero que se abastece exclusivamente de ganaderos locales y vende al consumidor final entra dentro del marco del circuito corto.
Las plataformas digitales locales representan una forma contemporánea de circuito corto. Ponen en contacto a productores y consumidores a través de una herramienta digital, facilitando el pedido y, a veces, la logística (click & collect, puntos de recogida). Es en esta categoría donde se inscriben soluciones como Regioneo, que ofrece a los productores de frutas y verduras una herramienta de comercio electrónico dedicada a la venta directa, integrando la gestión de pedidos, las franjas horarias de recogida y la valorización de productos contra el desperdicio.
¿Cómo reconocer un producto de circuito corto?
Hasta la fecha, no existe etiqueta oficial « circuito corto » en Francia. A diferencia de las etiquetas ecológicas (AB, Eurofeuille) o las denominaciones de origen (AOP, IGP), ninguna certificación garantiza formalmente que un producto se haya vendido en circuito corto. Por lo tanto, la garantía se basa en gran medida en la confianza y la transparencia.
Sin embargo, algunos puntos de referencia ayudan a orientarse:
- Identifica al vendedor: en un mercado, pregunta si es productor o revendedor. Un productor que vende directamente puede explicar su granja, sus métodos y su producción.
- Verifique el etiquetado: las menciones «de granja» o «de productor» deben corresponder a la realidad. En las tiendas de productores, la identidad del productor y el origen del producto deben mostrarse claramente.
- Haz las preguntas correctas: ¿de dónde viene el producto? ¿Quién lo cultivó o fabricó? ¿Por cuántos intermediarios ha pasado?
- Identifique las menciones institucionales: plataformas como «Frais et local», redes «Bienvenue à la ferme» o "drives" de granja con etiqueta.
¿Qué relación existe entre los circuitos cortos y las plataformas locales como Regioneo?

El circuito corto es un modelo de distribución, pero su implementación requiere herramientas adaptadas a las realidades actuales: gestión de pedidos, organización de recogidas, pago en línea, visibilidad.
Es en este marco que se inscriben plataformas locales como Regioneo.
Desarrollada en el marco del proyecto europeo SISTERS (Horizon 2020) y reconocida por el Radar de Innovación de la Comisión Europea, Regioneo propone a los productores de frutas y verduras un sitio de comercio electrónico dedicado, integrando la gestión de pedidos, franjas horarias de recogida, zonas de entrega y la valorización de productos anti-desperdicio.